He estado reflexionando sobre Logan, una de las cualidades de tener un blog yes que, los comentarios de los demás te pueden ayudar a ver y entender otros puntos de vista, quizás cosas que a nosotros no nos gustaría que nos hicieran, lo reconozco, pero sirve también para dar un paso hacia adelante y seguir corrigiendo imperfecciones, pero no todas que si no, no tiene gracia.
Me muevo muchas veces, la mayoría de ellas por dos sentimientos, la coherencia conmigo mismo y las sensaciones que tenga en ese momento. Logan me despertó ilusión, pero a raíz del comentario y por como veía las cosas, me sentía como si fuera conduciendo por una carretera con las luces cortas, es decir, sin muchas referencias visuales para saber por dónde podía tirar o qué es lo que quería, una señal que a mi me hiciera adaptarme al tema sin problemas.
Yo veía que no, que los dos íbamos dispares, yo iba más directo a buscar una relación, no a cualquier precio, eso está claro, y él iba mucho más lento, con mucha paciencia, y me faltaban señales, lo cual no es malo, es otra forma de actuar totalmente válida y buena, pero quizás conmigo no es compatible.
El despedirse de una forma cortés, explicando los motivos viene porque creo que nadie se merece una despedida a la francesa, sin una explicación por lo menos, entonces la explicación siempre la doy, y otro motivo importante y quizás el decisivo ha sido que durante mucho tiempo estuve con problemas de ansiedad, de no poder dormir por muchas dudas emocionales, por seguir un camino que no debía, por no ver una realidad, y el miedo a volver a pasar una noche terrible como esas, también ha inclinado la balanza a parte de las sensaciones que pudiera tener. La ansiedad es una cosa pasada, y sufrir gratuitamente si no te acaba de llenar, no. Es una postura egoista, lo reconozco, pero lo plasmo para que me sirva para reflexionar.
Eso no quiere decir que a cada persona que me encuentre por el camino haga lo mismo, jajajaj, me muevo por las sensaciones que tengo en ese momento y hago balance, esto me pasó una vez con una amiga mía, cada año celebrábamos una fiesta en su casa con amigos del instituto, y conforme pasaban los años, yo sentía que no pintaba nada ahí, me encontraba lejos de ellos, me sentía alejado, incómodo. Unos días antes de la fiesta, empecé a plantearme si iba o no, me miré hacia dentro y vi que no tenía ningunas ganas de ir por eso, porque sabía que no lo pasaría bien, que estaría incómodo, entonces la llamé y le dije que no iba a asistir, en ese momento no le dije la verdad, unos días más tarde quedé con ella y se lo expliqué, no quería estar en un sitio en el que no estuviera a gusto.
Gracias por hacerme reflexionar
Besazos!!

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