Qué frío que hace, tengo las manos heladas, a ver si poco a poco, mientras escribo este post, se van descongelando, que parece que las haya metido en el congelador un rato, jajaja.
Hace casi 2 años dejé de trabajar, lo voy a relatar de forma breve, la verdad es que en parte porque estaba bastante harto del sitio en el que estaba, por aquel entonces trabajaba como camillero suplente en un hospital, y la verdad es que todo y que sabía combinarmelas para tener buen horario, vivía muy bien, trabajaba lo mío, nunca ninguna queja y me iba bien, pero todo emepzó a cambiar ese último año de trabajo, entonces, yo había dejado la carrera porque se me hacía imposible trabajar y estudiar, cada vez era más tedioso, y la necesidad en casa imperaba, la mayoría de mi sueldo se iba en ayudar a mis padres, y la verdad es que no reniego para nada de esos tiempos.
A mitad de ese año, la situación cambió, mi abuela murió y eso permitió que mis padres se pudieran liberar económicamente y por ende yo veía la puerta abierta para ir desvinculandome poco a poco del hospital. La excusa? pues el cansancio del trabajo y que una amiga de facultad me propuso que volvieramos a retomar la carrera para acabarla, a ella le quedaba menos que a mi, y al final, acabé yo antes que ella, paradojas, jajaj.
Dicho y echo, decidí matricularme para acabar la carrera y vi el cielo abierto, estudiaba de lunes a viernes y los fines de semana me habían ofrecido un contrato en el hospital para estar por las mañanas, para mi era genial, pero al acabar ese contrato de 6 meses, decidí no seguir con el trabajo, eran ya 4 años que ya me pesaban como una losa y poquito a poco lo fui dejando.
Acabé la carrera, encontré novio, disfruté de mis ansiadas vacaciones de verano y postergaba el volver a trabajar porque iluso de mi, pensé que con la carrera acabada tendría más posibilidades, y cuál tonto, me equivoqué pero de mucho, y mira que mis padres me lo decían y tienen razón, pero este solete es tozudo a cuál más, y yo en mis trece.
Cuando rompí con mi novió, me puse a buscar trabajo, pero nada, una época negra en la que no salía nada, y en poco tiempo, unos meses, la ansiedad y la depresión por no haber hablado a tiempo y no haber contado a mis padres lo que me había sucedido. Una vez recuperado ya de todo esto y superado, ahora queda la vagancia, pero, se me ha presentado la oportunidad, como por arte de magia de independizarme, y este solete de 30 años se da cuenta que esto ha sido un paso más, que ya no hay vuelta atrás y que hay que dejar la casa de papá y mamá y salir fuera, a independizarse, no porque yo no quiera, que lo ansío, si no porque la pereza para moverme me podía, pero ya he visto que con esta oportunidad que se me ha presentado ha sido un paso más y no hay vuelta atrás.
Por eso, esto ha acelerado el proceso de marcha de casa de papá y mamá, y en mi búsqueda de trabajo pues es muy posible que vuelva al hospital aunque no me guste, una vez dentro y seguro ya podré seguir enviando ofertas de mi carrera y si llega algo ya lo estudiaré, pero a veces hay que volver aunque no nos guste, y eso que yo he siempre he sido valiente y tenaz a la hora de buscar trabajo, nunca he tenido la pereza que tenía estos meses, pero es momento de seguir sin el sostén de los padres, de poder estar tranquilo en casa, de independizarse, tengo una amiga, pobreta mía que ahora ha hecho el camino contrario, de estar sola a volver con su madre, pero esa es una historia distinta.
Voy a volver está decidido, mañana me toca hablar otra vez con la responsable de personal, todas las veces que intenté volver al hospital no pude, una porque o había plaza donde yo pedí que era el archivo, y la segunda porque estaba en plena época oscura y mi ex-jefe me dijo que tal y como me encontraba no podía trabajar, nunca me había visto la mirada tan triste, pero eso ya pasó afortunadamente.
Besos de vuelta!!!

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