Diálogo
Querida tía:
Sé que estás dormidita y no quiero molestarte, te acuerdas cuando venías a Barcelona y nos decías que no avisabas por qué no querías molestar? pues más o menos, no quiero molestarte en tu sueño, a punto que se acabe una fase y entres en otra mucho mejor, más descansada. Quiero contarte muchas cosas, tía, antes de que te vayas, eres tan buena y todos te queremos tanto.
Me acuerdo que José Luís, cuando murió la abuela, le dedicó unas palabras delante mío y le dijo "sonríe mucho, tía, como siempre", ahora te digo yo lo mismo, sonríe, tía, que todo está bien, está perfecto y tu te marchas ya a ver al tío Felipe, a la abuela, a la tía Agripina.....dónde sea, porque ya sé que tu eres muy católica, yo nada, así que como no sé donde estarás, pues allí te estaran esperando con los brazos abiertos, como siempre.
Nunca te dije que era homosexual, la abuela tampoco lo sabía aunque eso no hace falta decirlo, se sabe y ya sabes que la abuela, como todos, lo sabían pero nunca dijeron nada, nunca un mal gesto ni una mala cara, igual que tu sabías, pero sin decir nada, de mi primo, tu nieto, al que queremos tanto. Me cuesta mucho expresarme y hablar contigo a esta distancia, pero también quiero desahogarme diciendo lo que me sale del corazón.
Esta mañana ha llamado el tío Jesús para decirnos que ya estás dormidita y que sólo hay que esperar, y se me han caído las lágrimas, sé que es ley de vida, sé que eres muy mayor y ya he pasado por varios entierros y esto es así, es natural, pero alguien como tu, tía, que deja huella, es difícil hacerse a la idea que no la veré más. Dicen y creo que somos energía y que estarás pululando por aquí, como siempre has sido, un poquillo traviesa pero muy divertida, y hay un angelote más como dice Alberto, protegiendonos, de eso no hay duda, tía.
Me asombran tantas cosas de tí tía, no sólo de ti, si no de estos 4 hermanos, sobre todo de la abuela y de ti, estas mujeres que pasaron y saben lo que fue una guerra, que se curtieron en ella, que sobrevivieron como pudieron, tan independientes, y que tuvieron una vida bastante buena, no se pusieron enfermas hasta el final y eso es digno de admirar, personas tan tolerantes, un poco adelantadas a la época, me asombra lo bien que aceptaste a Lea, nunca jamás una mala cara, nunca un mal comentario, siempre palabras bondadosas y los brazos abiertos a todos los que llegaban, con Iván lo mismo, aún sabiendolo, siempre lo recibiste con los brazos abiertos.
Independiente hasta el final, me reía muchísimo contigo, tía, y lo sigo haciendo, con esas exageraciones tuyas tan característica y con las que nos reíamos todos, te acuerdas cuando intentaste colarte en la Expo ' 92? Qué risa, era oirtelo. En fin tía, que estás dormidita y no quiero molestar, me despido de ti tal y como tu has vivido, de forma sigilosa, sin molestar, sin hacer ruido, y siempre con una sonrisa y agradecimiento, porque estás aquí, con multiples historias de una vida, una gran vida, ahora ya podrás dormir todas esas horas que decías que te faltaban, te acuerdas cuando decías que a quien reclamabas las horas de sueño que te faltan? jajajaj, pues ya las tienes, tía. Disfruta y sonríe.
Tía, cuando veas a la abuela, le das recuerdos de mi parte allá donde sea. Muchos besos tía. Te queremos.


pauleta dijo
Emotiva y triste carta...
Lo siento mucho...
Te envio un abrazo...
Bicos enormes!!
12 Noviembre 2009 | 07:12 PM