Gladys enviaba cartas mecanografiadas a mi abuela, para saber cómo se encontraba y qué tal le iban las cosas, les separaban 300 kilómetros, la distancia entre Valencia y Barcelona, pero a nivel de amistad y humanidad, estaban muy cerca la una de la otra, igual que lo estaban mi abuela con su hermana Engracia, amiga de Gladys.
Durante muchos años Gladys enviaba cartas a mi abuela, cuando ella no estaba en Valencia, leí alguna carta, y la verdad es que por lo que Gladys cuenta y lo que conozco a mi abuela y a mi tía, se lo pasaban en grande las tres hablando, sentadas en la terraza, riendo y conversando, compartiendo aficiones, hablando de los nietos, de los hijos, de los maridos que se fueron un día, conversaciones muy tranquilas y muy familiares. Gladys era como de la familia para mi abuela.
El otro día, haciendo limpieza del armario de mi abuela, apareció una carta de ella, la leí, era muy bonita, mandaba muchos recuerdos para toda la familia, y recordaba con nostalgia esas tardes que os he relatado y esos veranos en Valencia de mi abuela con su hermana, rodeadas de sobrinos, y nietos, y charlando amigablemente de todo lo que iba sucediendo.
Cuando Gladys envió esa carta, mi abuela ya estaba enfermita y ya no podía ir a Valencia a ver a su hermana, pero Gladys, como los buenos amigos, con una carta era suficiente para alentarla y dibujar una sonrisa, a pesar que los problemas que tenía ya de movilidad eran evidentes. Mi abuela fue tan feliz con todos nosotros, con todo el mundo, no había una palabra mala para nadie. La verdad es que, admiro a esas tres hermanas, las tres mujeres independientes, autónomas en una época muy dura como era la posguerra que como muchas mujeres, sacaron pecho y tiraron hacia adelante.
Hoy hace 4 años que murió mi abuela, y este es el pequeño homenaje del nieto a su abuela, quien le crió porque mis padres trabajaban y estaba a su cuidado por las mañanas, que vivía con nosotros, a la que quise tanto y como dice mi primo Alberto sobre su tía abuela "un angelazo". Pues eso, así era, y así la recuerdo, gran mujer, gran abuela y gran persona.

precioso homenaje...:)
besos y mas besos
Hola! saltando de un blog a otro he llegado hasta aquí y me gusta esas palabras que dedicas a tu abuela. La mía falleció hace tres años y le dedico a menudo cosas que escribo tal como las siento. Algunas las dejo en el blog, otras me las quedo en mi colección de relatos.
Si te apetece te invito a pasar por mi rincón azul.
Saludos del mismo color
Mi abuela aun vive, una la otra nunca la trate y creo que ya no esta entre nosotros...
Cosas que pasan, y que como una era pequeña y no decide por si misma... complicado haber mantenido contacto...
La mama de mi mama que es la que trato, y la que vive, y deseo que por muchos años...
Valiente mujer, madre de cinco hijos y viuda... para sacarse el sombrero...
Y ya no me voy más por las ramas...
Precioso homenaje, precioso post...
Bicos enormes!!