Mi amigo especial me dio un libro de Jorge Bucay sobre cuentos para pensar, cómo será el destino que ese jueves que decidimos ser pareja, aunque luego se acabara, nos regalamos libros mutuamente, más que libros quizás eran llaves hacia el futuro.
Ese libro que me regaló son cuentos para pensar, y ayer estuve leyendo y apuntando en una hoja de papel todo lo positivo que podía sacar de ahí, es como si escurriera una esponja en mi mente para sacar todo lo positivo y poder seguir adelante, no lo he leído todo aún, pero hoy me he levantado más contento, con las cosas más claras.
El otro día os contaba que me gustaría saber de mi primera pareja, me haría ilusión saber qué tal le va, pero esto me ha llevado a otra idea, y es que sí que quiero saber de él, y eso está en manos del destino, pero también hay que poner límites, el pasado, pasado está y no hay segundas oportunidades, en el pasado no hay oxígeno, eso sólo lo puedes encontrar en una persona nueva, a la que hay que conocer y explorar, son los que te dan oxígeno y te hacen avanzar y crecer, el pasado está bien que vuelva si los límites están muy claros, pero lo preferible para evitar problemas, es que no vuelvan, aunque a mi me haría ilusión saber de esa persona.
La idea que he sacado de todo esto es que el oxígeno y las razones para poder avanzar y crecer como persona están en el presente, en las personas que lleguen ahora, no en el pasado, ahí hay que poner un límite muy claro, porque si es pasado es porque ya no queda nada, y mejor así, menos problemas.
Besos!!!

Yo en algunas ocasiones me he cruzado con personas con las que he compartido ciertos momentos especiales y, la verdad, me ha alegrado mucho saber de ellos y de que eran felices en sus vidas. Es una buena sensación comprobar como gente a la que tuviste aprecio continúan bien con sus vidas.
Besos!