A veces hay sentimientos que nos gustaría guardar en silencio y que nadie se enterara, pero no es así, a veces lo más íntimo, lo que no queremos que salga a la luz, sale y todo el mundo se entera.

Los secretos a voces son incómodos, lo he podido comprobar estos días, me hacen sentir incómodo, y uno, que tiende tendencia a pensar demasiado, pues os lo podéis imaginar como acaba mi cabeza, sale humo, como si fuera una cafetera.

El lunes mientras estaba en la recepción del gimnasio, ya me dió la sensación que aquí hay más gente que sabe que me gusta el recepcionista, y están allí mirando a ver cómo nos comportamos los dos. La sensación que tuve el lunes es que parece como si sus conocidos miraran desde fuera para dar una opinión. Recuerdo que el lunes cuando me fuí, ya me notaba incómodo, observado, y no me gusta esa sensación de que hay un secreto que se sabe.

El miércoles no pasé por recepción pero mientras hablaba con un amigo en el gimnasio, volví a tener la misma sensación, como si se conociera el secreto, nunca, por lo menos esos dos días en un sentido malo, si no como diciendo "Mira, ese es el chico que le gusta al de recepción". Aquel miércoles no pasé por allí, porque quería dar un respiro, me cansaba, y el jueves, él se acercó al gimnasio, de una forma "normal" estaba enseñando el recinto a unos clientes, pero hacía bastante que yo no lo veía por ahí, y me sorprendió verlo.

Hoy se ha vuelto a pasar unas veces por ahí, luego he pasado por recepción y me he ido con sensación de agobio, cuando he ido, estaba el jefe de este chico en la calle hablando con otro chico. Con el jefe de este chico y con la coordinadora de técnicos son con quien puedo calibrar más o menos como va la historia, porque son compañeros, el jefe de este chico, que sabe de qué va el tema, me ha sonreído, estaba muy simpático. Pero cuando he entrado, había dos chicos allí, la primera sensación que he tenido es que me conocían, saben quien soy, saben que me gusta, no han dejado de observarme en todo el rato, yo he ido a lo de siempre, de forma discreta pero se ha notado.

Cuando me iba para casa, he sonreído al jefe de este chico porque sé que lo sabe, y he visto a uno de los chicos mirando, se han dado cuenta, y no me ha hecho mucha gracia, porque entonces han empezado mis comeduras de cabeza, en principio este chico está soltero, dicho por él, pero vete a saber, jajaja. De todos modos voy a dejar de ir a la recepción porque me siento muy incómodo, observado, si hay que jugar, se jugará, pero que sea en un terreno más íntimo, porque me parece que la recepción ya se ha quedado pequeña, demasiada gente que lo sabe y yo no quiero problemas, ni sentirme incómodo, ni él tampoco que trabaja allí.

Por qué nos pasan estas cosas!!! De toda la vida me han gustado las cosas difíciles, pero es que no sé, no lo veo yo tan complicado, como para que se enrede tanto.

Besos!!