La gente que me conoce dice que soy una persona rara, este es un adjetivo que a mi no me gusta, no me considero raro, en todo caso puedo ser único, porque siemrpe hay algún aspecto que te diferencia de los demás, menos mal, jajaja, pero raro, no, no soy raro.
Puede que tenga ideas fantasiosas o ideas muy arraigadas, fruto de mi forma de ver las cosas, soy muy espontaneo y siempre salgo por algún sitio inesperado, a veces, ni yo mismo sé por dónde voy a salir, lo cual es muy gracioso, me divierto mucho observándome con todo lo que hago.
La coherencia gobierna mi vida, a veces esa coherencia es incoherente, lo que para mi es coherente, para otros quizás no lo es, lo cual es normal. Voy a poner dos ejemplos de mi coherencia, con mis cosas.
1. Con el recepcionista: Aún está en la cosa muy en los inicios, él evita todo lo que puede, yo sé que le gusto, se nota, y por eso intento estar ahí y estoy batallando hasta donde puedo, no muestro todas mis cartas, sencillamente intento persisitir pero con un límite de seguridad porque no me quiero mojar más de lo normal, y en el caso que saliera mal, con retirarme y dejar de ir a la recepción sería suficiente. Cuando me di cuenta que a este chico le gustaba, decidí ir a por él, no por una cuestión de "como sé que te gusto voy a por ti" si no porque veo en él cualidades que necesito para estar con otra persona, todo lo que me faltó en mi anterior relación, él sería un soplo de aire fresco.
El caso es que cuando decidí darme una oportunidad y luchar por él, por lo menos para que nos podamos conocer más, mi coherencia decía "psssst, Algo (nos tratamos más amigablemente, jajaj,) si luchas por él y le tiras los trastos, deberías de ser coherente y centrate sólo en él, olvida a la otra gente": No soy una persona promiscua, pero si salía algo en la sauna del gimnasio, yo aprovechaba, que uno también necesita, pero desde que me di la oportunidad con este chico, decidí dejar la sauna y centrarme sólo en él. Si voy a la sauna, me olvido de todo el mundo, yo tengo mi objetivo, aunque a veces me canse de tirar. Quizás para muchos sea una locura, quizás si, para mi es coherencia, no le puedo tirar los trastos a uno, y mientras tener escarceos con otros, bueno, si se puede, pero yo no, que luego mi conciencia me reñiría, y con qué cara miraría yo a la otra persona.....
2. Con los estudios: Mis padres me pagan la academia en la que preparo las oposiciones para cuerpo superior en la Administración. Soy muy consciente que este no es mi momento, no es mi año, no estoy concentrado para lograrlo, pero prefiero seguir yendo para que se me queden los conceptos, por si quiero volver a intentarlo más adelante. Esta no es mi prioridad ahora, necesito encontrar un trabajo, jajajaj, y seguir mi vida, pero por el momento, las oposiciones no son mi prioridad porque no estoy centrado en ellas, la ruptura con mi ex me descentró y hasta ahora no he podido empezar a recuperarme. Quizás es que no es mi momento, a largo plazo lo puedo volver a intentar. Mi cabecita dice "aunque no te presentes, ve a la academia, por lo menos a escuchar y quedarte con conceptos que te podrán servir y porque no quiero tener la sensación que mis padres han perdido dinero". Para una conocida mía, compañera de oposiciones, es una incoherencia lo que hago, para mi no, para mi es algo normal, puede que no asista todos los días, pero una vez a la semana de dos, siempre asisto.
Sólo dos ejemplos de como funciona esta cabecita, jajaja. Intento ir siempre acorde con lo que me dice mi cuerpo, mi intuición es algo a lo que hago mucho caso, a mis sensaciones y a mi forma de pensar, puede que para muchos el primer ejemplo sea una tontería, pero yo lo siento así, de otra forma para mi no sería correcto, no podría estar en misa y repicando, pero forma parte de mi mundo personal.
Besos!!

El ser humano que pueda calificar de raro a otro es que no se ha mirado nunca al espejo. Todos somos raros o no raros, pero todos.
En cuanto a tu forma de actuar, a mi me parece que lo haces muy bien, seguir los instintos es algo que muchas personas no entienden y se empeñan en tener que racionalizar todo, olvidándose de una cosa, los seres humanos, por encima de todo, somos animales.