Si hace un año me hubieran dicho que tomaría la batuta con un chico, no les hubiera creído, yo, que a punto de mis 30 años soy una persona bastante tímida y que prefiere que se lo den todo hecho, no me lo podría creer, pero mira, un año después y con dos experiencias en la espalda, al final he decidido dar el paso hacia el chico de recepción del gimnasio al que voy.
No sé cómo acabará esta historia, de momento, puedo relatar cómo empieza, jajaj. Esta semana he ido dando pasitos pequeños hacia él, más que hacia él, trabajando conmigo mismo, y un paso lleva al otro, he ido cerrando asuntos pendientes que tenía, me di de baja en los singles del gimnasio y ayer creí que había llegado el momento de agregarlo en facebook. Le he dado de vueltas al asunto......hasta que al final me he armado de valor y he dicho, va, tu puedes y allí le he mandado la invitación.
Aún no sé cómo reaccionará, a ver si me acepta, jajaja. Lo hice porque en el gimnasio siempre estaremos igual, miraditas y poco más, era hora de ir a un terreno más personal, y si realmente quiere conocerme, ahora tiene la oportunidad de hurgar en mi perfil y ver cómo soy o de querer quedar conmigo para ver por dónde voy. Es un chico bastante reservado y tímido, desconfiado, lo cual es normal si tu anterior pareja te ha hecho daño, a mi también me ha sucedido y lo entiendo perfectamente. Afortunadamente, no todos somos iguales, pero si quiere conocerme, ahora tiene la oportunidad de hacerlo.
Si sale mal, pues, me cambio de gimnasio, jajajaaj, qué vergüenza si sale mal, en fin, sólo era un paso más, dicen que a veces es preferible ponerse en lo peor y que la vida te sorprenda. Aunque sea así, este chico me ha ayudado a sanar mi corazón, si no saliera, pues, seguiría solo y ya llegaría otro, por lo menos ahora sé que valor e iniciativa, la tengo y que soy capaz.
Besos! seguiremos contando.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados